Hoy me pongo a reflexionar el poder que tiene un email, y es que gracias a la tecnología en la actualidad es posible que nos comuniquemos rápidamente.
Esta poderosa herramienta que ha remplazado el correo tradicional, ha sido y es demasiado útil por que nos permite eliminar barreras geográficas y comunicarnos prácticamente en tiempo real.
Hace varios años estuve viviendo en el extranjero y antes de que viniera el auge de las Redes Sociales, smartphones, etc... el email me permitió una comunicación con mi familia y amigos.
Sin embargo, tristemente hoy me encuentro con la situación que el email no solo reemplazó los envíos postales, si no que ahora a nivel corporativo también ha remplazado la comunicación verbal. Los acuerdos verbales entre colaboradores o socios han perdido su valor si no se encuentran por escrito en un correo electrónico. ¿Dónde quedó el valor de la palabra, la comunicación en una reunión de trabajo? No son nada si no se confirman en un correo.
Y no estoy en contra de la tecnología, de hecho me encanta, pero también me gusta la comunicación tradicional y las relaciones humanas que nos hacen mas fuertes,
¿Porqué cuando se tiene un conflicto laboral se envían demasiados correos? Cuando las cosas se pudieran solucionar con una llamada, o tal vez todo esto se podría solucionar si todos los que escriben correos corporativos tuviéramos una habilidad y conocimiento de como se deben redactar para que sean perfectamente entendibles para los receptores.
Hoy creo que en las relaciones laborales no debemos darle valor únicamente a lo escrito, si no también a los acuerdos verbales, los cuales solamente se refuerzan por un email, pero su valor no depende solo de ellos.


